El arte de decorar un salón con cuadros

Los cuadros juegan un papel fundamental en el hecho de decorar un salón, pero colocar estos se ha convertido en un verdadero arte, ya que, aunque sean un elemento de decoración esencial, una decisión equivocada, puede arruinar el resto de la decoración y romper la armonía de la estancia.

Por ese motivo, si no sabes dónde y cómo colgarlos y qué tipo de diseños escoger, te lo explicamos a continuación: 

1. ¿Dónde colgar los cuadros?

Los cuadros son el producto de decoración ideal para “quita y pon”, ya que son fáciles de colocar, guardar y de intercambiar por otros diseños. 

Es por ello, que son la apuesta segura para decorar cualquier estancia de tu hogar.

  • En el dormitorio los cuadros más adecuados son los que por temática y color transmiten calma y serenidad. Además, aunque normalmente se cuelgan, a unos 20 cm del cabecero, también se pueden colocar sobre éste.
  • ¿Y qué opinas sobre los cuadros en la cocina y en el baño? Para nosotros la respuesta siempre es sí, siempre y cuando, se coloquen lejos de zonas húmedas y con peligro de ensuciarse. Los cuadros de estilo vegetal o foodie para la cocina o de estilo mediterráneo para el lavabo son algunas de las opciones.
  • Tampoco nos podemos olvidar de los pasillos, escaleras y recibidores, dónde la decoración es lo que marca la diferencia. De hecho, en estos últimos se puede utilizar un cuadro con un mensaje de bienvenida o cuadros personalizados con fotos familiares o de un buen recuerdo que nos alegre el día.

Y volviendo a la estancia protagonista de este artículo del blog… estamos seguros de que en la mayoría de salones y comedores hay cuadros y, es que su colocación en estos es un total must

No obstante, no solo se trata de escoger la estancia, sino en qué lugar exacto de esta va a ir. Por lo que, antes de adquirir un cuadro, nos debemos hacer la siguiente pregunta: ¿Qué pared necesita un cuadro? ¿Y por qué?.

No se trata de llenar la estancia de cuadros, sino de crear focos de atención. Es por ello que, colocarlos en una pared o espacio que esté vacío y que necesite un poco de vida siempre es una buena opción.

También es una opción muy común colgar los cuadros en la pared del sofá o la del televisor o utilizarlos para delimitar espacios, como por ejemplo para diferenciar el comedor de la zona de estar. Las opciones son múltiples. 

Decorar un salón con cuadros

Alfombra efecto mármol blanco (R5232), cuadro elefante (Q1080), cuadro plantas tropicales (Q3129) y cuadro tigre blanco (Q1312)

Por otro lado, si quieres evitar hacer agujeros o tu piso de alquiler no te lo permite, siempre puedes optar por apoyarlos en el suelo o colocarlos sobre un estante o un mueble bajo que quieras destacar.

2. ¿Qué diseños escoger?

El principio más básico antes de elegir un cuadro, es que este debe ser un elemento integrado con el resto de la decoración, pero con cierto protagonismo. Es por ello que en Tenvinilo apostamos por cuadros sin marco, dónde lo central es el diseño.

Por ese motivo, es importante tener en cuenta tanto la decoración del salón como los gustos personales y la personalidad de cada persona a la hora de escoger el diseño.

Por lo que, tanto si colocas un solo cuadro cómo si creas una composición, no debes pensar en estos por separado, sino que debes visualizar la estancia en conjunto.

A continuación te traemos algunas ideas, que se pueden combinar entre ellas, para ayudarte a escoger el o los diseños para crear tu composición de cuadros:

Es cierto que la elección de los cuadros normalmente va en la misma línea que la decoración de la estancia, pero no tengas miedo de experimentar con diferentes estilos y temáticas, siempre y cuando la estancia quede en sintonía.

3. ¿Qué composiciones hacer con los cuadros?

Lo más importante a la hora de colocar los cuadros es analizar el espacio del que se dispone. Asimismo, se debe decidir cuántos cuadros se van a colgar, si van a ir individualmente o se va a crear una composición y delimitar el espacio que ocupará esta. 

Si solamente quieres colocar uno, lo ideal es colgarlo para que sea el centro de las miradas, tal y como indicábamos en el primer apartado.

Asimismo, si tu intención es crear una composición de varios, las maneras de organizarlos son infinitas

La más acertada si no quieres arriesgar es la distribución simétrica, la cual aporta sensación de orden y uniformidad. En este caso, los cuadros comparten tamaño y forma y están colgados a la misma distancia reproduciendo una forma geométrica, ya sea de un cuadrado o un rectángulo, de manera horizontal o vertical en una o varias filas. 

Salón con cuadros

Estor estilo moderno (E2411), cuadro Parlamento de Budapest (Q1755) y cuadro acuarela Torre Eiffel (Q2550)

Asimismo, existen otras muchas maneras de organizarlos, cómo la disposición alrededor de un cuadro líder central o la combinación siguiendo el estilo San Petersburgo, que consiste en colgar cuadros de diferentes tamaños, dónde el conjunto forma una única forma geométrica compacta.

También se pueden crear otras combinaciones más diferentes, cómo la composición en tres en raya, la composición en trío vertical, en formato tablero, de tetris, la asimétrica, en escalera, en pirámide o en formato zigzag o molinillo de viento. 

Mesa de comedor con cuadros

Orden de los cuadros de izquierda a derecha y de arriba a abajo: cuadro bosque gris (Q4672), cuadro paisaje naranja y cielo azul (Q3742), cuadro montañas rojo oscuro (Q4705), cuadro playa tonos rosas (Q3552), cuadro corazón nube (Q4480), cuadro montaña rosada (Q3535), cuadro montaña cielo azul y rosa (Q4708), cuadro cascada (Q3197) y cuadro lago (Q3876)

Algunas de estas opciones pueden resultar más sencillas de emplear si la intención es disimular alguna imperfección de la pared o tapar algún elemento poco estético, como un cuadro de luz. 

En cuanto al tamaño a escoger para el cuadro, hay que tener en cuenta la dimensión del espacio donde se va a colocar y el resto de elementos que aparecen. 

Si se dispone de un gran espacio, quizá la mejor opción es colocar una imagen panorámica, pero si el espacio se comparte con algún otro elemento decorativo, cómo un espejo, la dimensión del cuadro deberá ser más discreta. 

En cambio, en una pared pequeña, lo ideal es combinar cuadros pequeños y medianos para que la composición no quede recargada. En este sentido, lo que hay que evitar es colocar cuadros grandes en espacios pequeños y viceversa. 

Por último, conviene analizar también cuál es el efecto buscado: serenidad, alegría, profundidad, aumentar visualmente la estancia, etc., ya que, por ejemplo, con los cuadros en formato vertical, se consigue una sensación de amplitud y de techos altos. En cambio, los cuadros horizontales provocan una sensación de longitud.

Asimismo, si después de todo esto todavía no lo tienes claro o te cuesta visualizar el resultado, siempre puedes recortar el contorno de los cuadros en una cartulina y crear la composición que quieras antes de ponerte manos a la obra a hacer agujeros. Es la mejor forma de acertar con la proporción y organización adecuada de los cuadros.

Una vez elegido el cuadro o composición de estos, llega el momento de colgarlos.

4. ¿A qué altura se cuelgan los cuadros?

El conjunto debe quedar centrado y ocupar dos tercios del mueble o sofá que tenga debajo. Por lo tanto, no debe superar nunca la anchura de este y debe colocarse a unos 45 cm de distancia, evitando que esté más cerca del techo que del mueble o sofá que tenga debajo.

Decorar un mueble con cuadros

Papel pintado estilo inglés (P336) y Cuadro arquitectura (Q4489)

Asimismo, si no existe un mueble bajo el cuadro, este debe estar a la altura de los ojos. Es decir, a unos 170 cm del suelo. No obstante, para cuadros de menos de 75 cm de alto, deben ponerse por encima del nivel de los ojos.

Si finalmente decides crear una composición, es recomendable dejar al menos 5 cm de separación entre cuadro y cuadro. No obstante, la distancia entre estos dependerá del tamaño, ya que cuanto más grandes sean, mayor será también el espacio que los separe. 

5. ¿Cómo colgar los cuadros?

  • Prepara tu kit de bricolaje para colgar tu cuadro (lápiz, martillo, cinta métrica, nivel, alcayatas o cuelga cuadros, etc)
  • Determina en qué pared colocarás tu cuadro y selecciona la altura adecuada teniendo en cuenta las indicaciones anteriores. 
  • Señala con un lápiz donde colocarás las alcayatas. Recuerda que el cuadro ya está mecanizado y, por lo tanto, no tienes que colocar ninguna hembrilla.
  • Con la ayuda del taladro, realiza el agujero en la pared e introduce el taco y las alcayatas

Nuestros cuadros son tan ligeros que puedes emplear otras soluciones igual de eficaces que no requieren de un taladro, cómo un cuelga cuadros y un martillo o incluso, adhesivos de doble cara.

Además, no es estrictamente necesario colgar los cuadros, ya que, tal y como indicábamos en el primer apartado, los cuadros se pueden colocar en el suelo o apoyar sobre baldas, sin riesgo de exceso de peso. En este último caso, es recomendable que estas sean de unos 10 cm con un reborde que impida que estos caigan. Si las baldas las colocas encima del sofá, ten en cuenta que estas deben estar a unos 40-45 cm de distancia.

6. Otros aspectos a tener en cuenta

  • Juega con la luz 

Escoger la iluminación adecuada es fundamental para que los cuadros luzcan correctamente. 

Y con esto no solamente nos referimos a la luz natural que debería iluminar bien todo espacio, sino a todas las opciones de iluminación artificial para dar protagonismo a este elemento decorativo. 

La opción clásica es colocar un aplique a unos 20 cm del cuadro. No obstante, también se puede colocar un foco en el techo que quede a un ángulo de 30° del cuadro. Otra opción es colocar una lámpara encima del cuadro que quieras iluminar, colocar una luz difusa detrás de este o incluso, una luz de color que realce los del propio cuadro.

Sala de estar con cuadros

Alfombra textura piedra (R4089), cuadro muelle viejo (Q2732), cuadro puente de madera (Q2744) y cuadro muelle con sol (Q2740)

Asimismo, hay que tener en cuenta que, aunque la luz natural sea la más adecuada, si la pared dónde vas a colocar el cuadro recibe mucha luz directa o es muy húmeda, podría afectar a la coloración de este.

  • Combina con otros elementos decorativos

Si quieres evitar las composiciones habituales de cuadros, puedes combinar estos con otros elementos decorativos como espejos o plantas de diferentes tamaños. Es una decoración que funciona muy bien y con la que se consiguen ambientes cálidos y acogedores. 

¡Y ahora es tu turno! Con toda esta información, ponte manos a la obra y sumérgete en la aventura de decorar un salón con cuadros.

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